Si no sabes cuánto te queda de verdad después de comisiones, esta guía te lo calcula en 30 minutos con tus números. Y si ya lo sabes, la misma calculadora te dice cuánto podrías ahorrarte con tu propio canal.
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Empezar a leer →Lo sepas o no de memoria, mira cuánto te queda de cada pedido con tus números reales: calcula tu food cost ahí mismo con la calculadora integrada.
Una misma plataforma cobra comisiones distintas según volumen, zona, antigüedad y quién reparte. Las 4 palancas reales de negociación y los costes que no salen en el titular.
Las plataformas son un escaparate caro: úsalas para que te descubran, no para que se queden. Tácticas concretas para llevar a esos clientes a tu canal propio.
Rellena el formulario de arriba y se desbloquea al momento: los tres bloques, el escandallo interactivo y la calculadora de margen.
Desbloquear gratisCada semana hablo con dueños de restaurantes que facturan bien por plataforma —con reparto o solo con recogida— y aun así no ven ese dinero a final de mes. Casi nunca es por falta de pedidos. Es que nadie mira tres números: lo que cuesta el plato, lo que cobra la plataforma y cuántos clientes vuelven a pedir directo. Esta guía va de esos tres números. Sin teoría. Solo lo que puedas aplicar esta semana.
Empiezo con un dato incómodo: el 67% de los restaurantes no conoce su food cost real, y según un informe de KPMG, el 90% de los independientes en España no actualiza sus escandallos ni una vez al año. Traducido: la mayoría pone precios a ojo.
El food cost es el porcentaje del precio que se va en ingredientes. Se calcula dividiendo el coste de los ingredientes entre el precio de venta sin IVA. Ojo con eso último: si metes el IVA en el cálculo, el coste te sale inflado y el margen que crees tener no es real. Es uno de los errores más repetidos.
Lo sano es moverse entre el 25 y el 35% del precio final, aunque el rango real es más amplio de lo que parece: según el tipo de cocina, el volumen y lo bien negociada que esté tu comisión, hay negocios que se quedan en un 8% y otros que llegan a un 40%. En los pedidos por plataforma aprieta más, sea con reparto o con recogida en tienda: la comisión y el packaging añaden entre un 5 y un 8% adicional sobre lo que verías vendiendo en sala.
Por eso no puedes cobrar lo mismo en sala que en la plataforma: o subes el precio en los pedidos por plataforma entre un 15 y un 20%, o reduces costes de elaboración.
Ahora hazlo con tus números. No te compromete a nada, es solo para decidir con datos en la mano y no a ojo. Escandalla aquí tu plato más vendido y aplica el resultado a la calculadora de abajo. Con media hora tienes una foto que el 90% de tu competencia no tiene.
Añade los ingredientes de una ración con su merma (lo que pierdes al limpiar o cocinar) y obtén el coste real del plato. El resultado se aplica directamente a la calculadora de margen.
Salsas envasadas, servilleta, cargas, etc.
Y ahora la foto completa del mes. Mete tus pedidos, tu ticket medio y tu comisión, y mira el ticket: cada línea es un euro que entra o sale. ¿No tienes moto de reparto propia? Tiene sentido seguir usando la plataforma para que te reparta esos pedidos — pero al cliente que viene él mismo a recogerlo no hace falta que te lo traiga nadie, y ahí sí puedes quedarte tú el margen entero. Usa el modo "Solo recogida" de abajo para calcular justo esa parte.
En España suele estar entre el 15% y el 30%
Usa el que te ha salido en el escandallo
Bolsas, envases, cargas, servilletas...
Campañas y descuentos que asumes tú
Cálculo orientativo sobre importes sin IVA. Las plataformas aplican la comisión sobre el subtotal del pedido sin impuestos, y cada contrato tiene condiciones propias. Úsalo como foto rápida, no como contabilidad.
— de margen · — por pedido
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Si quieres que miremos esos números juntos, agenda 15 minutos y los repasamos en la llamada.
Reservar 15 minutosCon estos números delante, en 15 minutos te digo qué puedes negociar ya con tu plataforma y cómo quedaría tu propio canal de pedidos.
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Esto lo he visto en persona: dos locales en la misma ciudad, la misma plataforma, comisiones distintas. No es un fallo del sistema. Es el sistema. En España la comisión de Glovo oscila entre el 15 y el 30% según tu ubicación, tu volumen mensual y tu antigüedad. En Madrid se paga a menudo entre el 25 y el 30%, mientras que en ciudades medianas se negocian tarifas del 18 al 22%. Los nuevos suelen entrar al 25. Y cuando la plataforma gestiona también el reparto, hay acuerdos reales que llegan al 35%.
O sea: la comisión se negocia, y pedirlo no tiene nada de raro. Es una conversación que las plataformas tienen todos los días con restaurantes como el tuyo. Cuatro palancas.
La primera es quién reparte. Con entrega propia o recogida en local la comisión baja a un 15%; con riders de la plataforma se acerca al 30. Pasar de una a otra casi duplica lo que te queda.
La segunda, tu rendimiento. Los restaurantes con buena puntualidad y buena calificación de cliente obtienen a veces reducciones de 2 a 3 puntos en su comisión. Si tus números son buenos, enséñalos en la conversación.
La tercera, comparar la comisión efectiva y no la del folleto: porcentaje, más cuota fija, más marketing, dividido entre tus pedidos reales. Antes de elegir o renegociar, pide a cada plataforma una simulación con tu volumen actual.
Y la cuarta, vigilar lo que no sale en el titular. El packaging ronda 1,50€ por pedido y las promociones pueden comerse entre un 8 y un 12% de la facturación. Cuando la app lanza una campaña de 50% de descuento, la mitad la pagas tú. Muchos restaurantes entran en campañas así y luego se preguntan por qué no ganan dinero.
Si no tienes moto propia y repartes con la de la plataforma, esto también te toca: muchas plataformas cobran comisión igual en los pedidos para recoger, aunque el cliente venga a por él con sus piernas y no haya rider de por medio. Ahí no hace falta negociar nada — directamente no necesitas a la plataforma para ese pedido. Negocia la comisión de reparto con el mismo argumento de siempre (tú pones el local, la cocina y el tiempo del cliente; la plataforma solo pone el escaparate), pero al cliente que recoge, llévatelo a tu canal propio sin más vueltas.
Las plataformas no son el enemigo. Son un escaparate caro, y no hace falta abandonarlo: sigue en ellas para que te sigan descubriendo, mientras construyes en paralelo un canal que no depende de pagar comisión ni visibilidad cada mes.
Tu canal propio no es una app que tus clientes tengan que instalarse. Es un enlace: se abre desde el QR de la bolsa, desde tu Instagram o desde un mensaje, directo en el navegador del móvil. Sin descargas, sin registro, sin nada que aprender. Y una vez montado, el cliente hace el pedido sin que nadie del equipo tenga que estar pendiente del chat, así que no te quita tiempo de servicio.
Esto no va de flota propia ni de logística compleja: eso solo compensa a partir de mucho volumen, y no es lo que necesita tu negocio. Va de tener un canal sencillo para los clientes que ya te conocen y que van a volver a pedirte igual, la única diferencia es si esa próxima vez pagas comisión o no.
La táctica es sencilla. Mete un flyer con un cupón y un QR en cada bolsa que sale por plataforma, con el código apuntando a tu canal. Ese cliente ya te ha probado. Dale una razón para pedirte directo la próxima vez.
Después, haz que pedir directo tenga premio: un postre, el envío gratis, o cupones que solo funcionan en pedidos directos. La comisión que te ahorras paga el incentivo y todavía ganas más que antes.
Y para que repitan, un programa de puntos que premie pedir por tu canal propio en lugar de las plataformas. Cada cliente que pide directo es un nombre, un teléfono y un historial. La plataforma jamás te va a dar eso.
Si no tienes flota propia, esta conversión pesa el doble. Puedes seguir apoyándote en la plataforma para lo que de verdad necesitas de ella —que te reparta a domicilio— y a la vez recuperar, uno a uno, a los clientes que vienen a recoger: para ese pedido concreto la plataforma no aporta nada que tú no puedas dar directamente, así que es el que más fácil se mueve a tu canal.
Para terminarPrimero los números, luego la negociación, y el canal propio al final, cuando ya sabes cuánto te juegas. En atiendo365 montamos justo ese canal propio: un asistente con IA que recoge tus pedidos y reservas por ti —tengas reparto, solo recogida o las dos cosas—, para restaurantes que ya han hecho este proceso.
Agenda 15 minutos: te explico, con tus números delante, dónde puedes recuperar margen y qué negociar con tu plataforma la próxima vez.
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Desbloquea la guía, haz los cálculos con tus tres platos más vendidos, y si quieres ver cómo quedaría un canal propio en tu local, agenda la llamada. Sin compromiso: nos enseñas tus números y te decimos lo que vemos.
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